Los despidos se clasifican de dos maneras.
➡️ Por una parte, desde el punto de vista de la empresa, pueden ser:
- Disciplinarios
- Objetivos
- Colectivos
El despido objetivo es el más común. La empresa alega alguna razón económica para echar a la persona. De cualquier forma, también se aplican muchos disciplinarios, para no pagar indemnización.
➡️ Pero no tenemos por qué aceptarlo. Así, cuando se impugna cualquier despido, éste puede ser:
- Procedente
- Improcedente
- Nulo
Si es procedente, significa que la empresa tiene razón. De todas maneras, en la mayoría de los casos suelen ser improcedentes, porque no lo ha motivado debidamente (en los iprocedentes la indemnización es mayor). Por último, para que sea nulo ha debido haber algún tipo de discriminación y la persona debe reincorporarse.
Lo tenéis todo bien explicado en nuestro artículo: