A partir del 1 de octubre, cada día trabajado se considera como día cotizado, incluso aunque haya sido a jornada parcial.

Con esta medida se acaba, por fin, con el coeficiente de parcialidad.

Dicho coeficiente castigaba a quienes no trabajaban a jornada completa, de dos maneras distintas:

  • aplicando un porcentaje reductor (medida que ya habían anulado los tribunales desde 2019)
  • para calcular el periodo de carencia (tiempo que debemos cotizar como mínimo para acceder a una pensión o prestación).

Por cierto, no podemos dejar sin mencionar que más del 70% de las personas que trabajan a jornada parcial son mujeres.

Tenéis toda la información sobre este tema en nuestro artículo: precedentes judiciales, detalles sobre este último cambio, a qué prestaciones afecta, explicaciones sobre el periodo de carencia…

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