Riders (si utilizas estas plataformas, también te interesa)

La situación de precariedad de este colectivo es de sobras conocida. Estas personas, que trabajan para las plataformas de la mal llamada “economía colaborativa”, repartiendo comida y demás pedidos a domicilio, son obligadas a trabajar como autónomas y autónomos. Así, las empresas dejan de cumplir con sus obligaciones laborales (no cotiza, no cumple el convenio, no abona indemnizaciones por despido etc.) y las trabajadoras y trabajadores se encuentran en una situación de desprotección total, con salarios miserables y con obligación de pagar, además, autónomos, y teniendo que realizar jornadas maratonianas para poder llegar a fin de mes.

Y, además, esta situación de por sí precaria, durante esta crisis provocada por el covid-19 no ha hecho más que empeorar:

Sin medios de protección

            — A estas trabajadoras y trabajadores no se les ha provisto de equipos de protección individual, ni se ha llevado a cabo ningún plan preventivo para evitar los riesgos a los que se exponen. Además, hay que subrayar que, por ejemplo, la empresa Glovo sí cuenta en sus almacenes con ese tipo de material (mascarillas, geles, guantes…), pero, sin embargo, se han negado a repartirlo entre estas y estos trabajadores.

            — No se les ha dado ningún tipo de formación específica para su trabajo. Como mucho se han repartido dibujos, para explicar lo mismo que explican las autoridades a la población en general, pero ninguna instrucción para poder realizar su trabajo con seguridad, tanto para las y los repartidores, como para las personas que trabajan en los establecimientos y las y los clientes.

            — No se respetan las distancias de seguridad. No se ha establecido ningún protocolo en los establecimientos para que se puedan guardar las distancias mínimas. Así, como explican las y los riders mismos, es usual que en dichos establecimientos las trabajadoras y trabajadores se amontonen aguardando los pedios. Y recordemos, además, que están sin ningún tipo de EPI.

            — Tampoco se preocupan por las condiciones de seguridad y salud de los establecimientos usuarios de la plataforma y, en muchos de estos “restaurantes”, como, por ejemplo, Telepizza, no se ha realizado ningún plan de prevención y en algunos locales, incluso, obligan a la plantilla a trabajar sin ninguna medida y equipo de seguridad.

            — No se ha preparado y puesto a disposición ningún lugar donde las y los rider puedan desinfectar sus materiales de trabajo.

Una situación laboral aún más precaria:

Como hemos denunciado más de una vez, como reconocen los informes de la Inspección Laboral y como también han ratificado distintos juzgados, existe una verdadera relación laboral con estas empresas, por lo que estas trabajadoras y trabajadores son falsos autónomos. Es decir, se les obliga a darse de alta en el régimen de trabajo autónomo, cuando, real y legalmente, deberían ser trabajadoras y trabajadores asalariados por cuenta ajena. Sin embargo, su situación no termina de reconducirse. Y no es de extrañar. Las grandes empresas multinacionales que utilizan este modelo de negocio, y quienes, tras ellas, hacen inversiones multimillonarias, constituídas en lobby, presionan incansablemente a los distintos gobiernos. Fruto de ello es que hoy por hoy estas empresas de la llamada “economía colaborativa” todavía continúen en una situación de alegalidad y sin una jurisprudencia clara, tanto en el Estado como a nivel de Europ

            — Se les obliga a trabajar como autónomas y autónomos, pero las dificultades para poder acceder a las prestaciones son enormes. Para poder solicitar estas ayudas que puso en marcha el Gobierno de Madrid, es necesario poder demostrar que las ventas han bajado un 75%. Para ello, varias personas han solicitado a la empresa que les faciliten esta información, ya que son ellas las que controlan el volumen de pedidos. Sin embargo, las empresas se han negado a darles esta información sobre la bajada de sus ingresos.

Así, la única forma que les queda a estas trabajadoras y trabajadores para poder demostrar esta bajada es presentar la factura mensual. Estas facturas las hacen las empresas y no las trabajadoras y trabajadores (como hemos dicho, no son realmente autónomos). Por tanto, deben esperar a que les manden la factura de abril, que realmente es la nómina, y que no recibirán hasta mayo.

            — Bajada de salario.Por si todo esto fuese poco, algunas de estas empresas, aprovechando la coyuntura, han aplicado una bajada salarial a las y los riders. Glovo es una de estas empresas. A las y los repartidores de Gasteiz, si antes les pagaban 2,50€ por pedido, ahora, les han bajado esta tarifa a solo 1€ por pedido. Además, el suplemento que se paga por repatir los días de lluvia también lo han bajado de 1,30€ a 0,30€. Y, sin embargo, a la clientela se le continúa cobrando este suplemento igual.


Por esta razón, las y los riders llevaron a cabo una huelga el pasado fin de semana (18 y 19 de abril) y están preparando nuevas movilizaciones. La próxima será mañana, 22 de abril y continuarán convocándose más.


Denuncia en Inspección Laboral y llamamiento a las y los clientes

Estas empresas están vulnerando grave y claramente la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (en varios artículos, además), poniendo en riesgo no solo a trabajadoras y trabajadores, sino al conjunto de la población. Y es indistinto que estas personas estén obligadas a trabajar como falsa autónomas y autónomos, ya que la Ley obliga igualmente a las empresas a que se proteja la salud y la seguridad de todas las personas que trabajen para ellas, estén en plantilla o no. Por todo ello, el sindicato LAB, en colaboración con la plataforma RidersXDerechos, ha denunciado en Inspección Laboral a las empresas Glovo, Deliveroo, Just Eat y Uber Eat, para que tomen cartas en el asunto

Además de ello, desde Bizilan queremos hacer un llamamiento:

            — A las y los riders, para que se organicen colectivamente, ya que ésta es la única manera de poder defender sus derechos y darle vuelta a su situación. Encontrarán al sindicato en ese camino, para ayudar en lo posible y unir fuerzas con ellas y ellos.

            — A las y los posibles clientes: nos sumamos a la petición de RidersXDerechos. Cada vez que utilizamos esta plataformas estamos poniendo el paligro a estas trabajadoras y trabajadores, muchas veces por capricho y no por necesidad (por ejemplo, porque no nos apetece cocinar nada). Y si creemos que, por no salir nosotras y nosotros a la calle estamos más protegidos, recordad lo que os hemos contado: estas empresas no garantizan ni las más mínimas medidas de seguridad.

Y recordad también que las personas más vulnerables pueden utilizar las redes de apoyo existentes en sus pueblos y barrios para poder hacer las compras, con muchos más medios de seguridad que los que han puesto estas plataformas, que son inexistentes, al margen de la buena voluntad y sumo cuidado, con los que las y los riders compensan el comportamiento inconsciente y rastrero de estas empresas.

Las y los repartidores de Glovoko, ante la crisis del coronavirus

Comunicados de la Plataforma RidersXDerechos:

26 de MARZO
20 de ABRIL