Incapacidad permanente

La situación de incapacidad temporal es el tiempo que necesitamos para recuperarnos de las consecuencias de un acciente o de una enfermedad. Sin embargo, cuando esa enfermedad o accidente reduce nuestra capacidad para trabajar, debemos hablar de incapacidad permanente.

Existen cuatro clases de incapacidad permanente:
• Incapacidad permanente parcial
• Incapacidad permanente total
• Incapacidad permanente absoluta
• Gran invalidez

Incapacidad permanente parcial

Podemos trabajar (en el mismo trabajo en el que estábamos antes), pero nuestra capacidad para llevar a cabo la actividad se ha reducido, por lo menos, en el 33%. En este caso recibiríamos una indemnización y continuaríamos trabajando, aunque tengamos dificultades en algunos casos o tengamos que hacerlo más despacio.

Como hemos dicho, es posible que esta incapacidad nos afecte en nuestra actividad. Deberíamos volver a nuestro puesto de trabajo y, en el caso de que las dificultades fuesen grandes, la empresa debería movernos a otro puesto similar. En el caso de que no hubiese un puesto adecuado, la empresa tendría la posibilidad de bajarnos el salario un 25%. Ante cualquier duda, ponte en contacto con el sindicato, para que la empresa no aproveche esta situación para empeorar tus condiciones laborales.

¿Cuánto se percibe?

Consiste en un solo pago: la base reguladora que se utiliza para calcular la incapacidad temporal multiplicada por 24; es decir, la base que se utilia para calcular la prestación por enfermedad o accidente multiplicada por 24.

¿Cómo se solicita?

Debes solicitarla en una oficina del Instituto de la Seguridad Social (INSS). Además de la solicitud, necesitas el documento de identidad y, si es posible, el informe de la inspección médica.

Si ha sido por enfermedad o accidente laboral, también necesitarás el parte administrativo del mismo y el certificado de los salarios del año anterior.

Si eres trabajadora o trabajador de hogar y tú te haces cargo de ingresar las cotizaciones de la persona empleadora, necesitarás el certificado de haberlas pagado durante los últimos tres meses, si la incapacidad ha sido por enfermedad común o accidente no laboral.

Incapacidad permanente total

Esta incapacidad es total para tu profesión habitual, no para trabajar. Es decir, no puedes seguir trabajando en la actividad que venías desarrollando, pero sí en otras. Las incapacidades que no permiten realizar ningún trabajo son la incapacidad absoluta y la gran invalidez.

Si tienes reconocida un incapacidad permanente total, también tienes reconocida una incapacidad del 33% y, por tanto, puedes acogerte a las ayudas para las personas con discapacidad y acceder a la cuota de reserva.

Antes de nada, ponte en contacto con el sindicato para analizar las posibilidades de seguir trabajando en la empresa y evitar el despido.

Requisitos de cotización

Si ha sido por enfermedad o accidente laboral no hay requisitos de cotización. Sin embargo, si es por enfermedad común o accidente no laboral, se necesitan unas cotizaciones mínimas:

– Si tienes menos de 31 años: tienes que haber estado cotizando durante un tercio (1/3) del tiempo desde que cumpliste 16 años hasta el momento.
– Si tienes más de 31 años: debes haber estado cotizando durante un cuarto (1/4) del tiempo desde que cumpliste 20 año hasta el momento. Un quinto (1/5), por lo menos ha tebido que ser durante los últimos diez años y debes tener, por lo menos, 5 años cotizados.

Prestación por incapacidad total

Se trata de una pensión vitalicia, que se cobra mensualmente, aunque también puede solicitarse en un solo pago, como veremos más adelante.

Si el hecho se ha producido a causa de una enfermedad común o accidente no laboral, consiste en, por lo menos, el 55% de la base reguladora.

En los casos de enfermedad o accidente laboral, la cantidad puede ser aumentada en u 30% o 50%, si ha sido resultado de un incumplimiento de las normas de seguridad y salud laboral por parte de la empresa. Este sobrecargo correría a cargo de la empresa.

Si tienes más de 55 años, la cantidad de la pensión puede incrementarse en un 20% (incapacidad permanente total cualificada), ya que existen mayores dificultades para desarrollar otras funciones o trabajar en otro sector. Esta incapacidad permanente cualificada no supone retenciones en el IRPF.

Como hemos dicho, se puede solicitar en un solo pago (por ejemplo, para comenzar a trabajar por tu cuenta). Los requisitos son los siguientes:

– Tener menos de 60 años cuando se te ha reconocido la incapacidad
– Debe preverse que esta situación de incapacidad no va a variar
– Debes presentar un proyecto para comenzar un nuevo negocio o para trabajar como autónoma o autónomo

Si optas por esto, una vez que cumplas los 60 años recibirás nuevamente la pensión mensualmente.

¿Cuánto se percibe?

Los mínimos para el 2020 son los siguientes:

• Si tienes 65 años o más:
– Con cónyuge a tu cargo: 11.807,60 euros anuales / 843,40 euros mensuales
– Si no tienes cónyuge (unidad familiar unipersonal): 9.569 euros anuales / 683,50 euros mensuales
– Si tienes cónyuge, pero no a tu cargo: 9.081,80 euros anuales / 648,70 euros mensuales

• Si tienes entre 60 y 64 años:
– Con cónyuge a tu cargo: 11.069,80 euros anuales / 790,70 euros mensuales
– Si no tienes cónyuge (unidad familiar unipersonal): 8.953 euros anuales / 639,50 euros mensuales
– Si tienes cónyuge, pero no a tu cargo: 8.461,60 euros anuales / 604,40 euros mensuales

Si ha sido producida por enfermedad común y tienes menos de 60 años:
– Con cónyuge a tu cargo: 7.054,60 euros anuales / 503,90 euros mensuales
– Si no tienes cónyuge (unidad familiar unipersonal): 7.054,60 euros anuales / 503,90 euros mensuales
– Si tienes cónyuge, pero no a tu cargo: 6.993 euros anuales / 499,50 euros mensuales

¿Cómo se solicita?

Debes solicitarla en una oficina del Instituto de la Seguridad Social (INSS). Además de la solicitud, necesitas el documento de identidad y, si es posible, el informe de la inspección médica.

Si ha sido por enfermedad o accidente laboral, también necesitarás el parte administrativo del mismo y el certificado de los salarios del año anterior.

Si eres trabajadora o trabajador de hogar y tú te haces cargo de ingresar las cotizaciones de la persona empleadora, necesitarás el certificado de haberlas pagado durante los últimos tres meses, si la incapacidad ha sido por enfermedad común o accidente no laboral.

¿Se puede trabajar mientras se percibe esta pensión?

Sí, es complentamente compatible. Aunque, por supuesto, no puedes llevar a cabo las mismas funciones que te impide tu incapacidad. Es decir, no puedes desarrollar la misma actividad: si eras transportista o si tenías que levantar pesos y estás incapacitada o incapacitado para eso, puedes trabajar, pero siempre en otra actividad.

La única salvedad es si se te ha reconocido una incapacidad total cualificada (con el importe incrementado en 20%). En este caso no podrías trabajar.

Si comienzas a trabajar, deberás ponerlo en conocimiento del Instituto de Seguridad Social (INSS). Si la incapacidad ha sido producida por una enfermedad laboral, deberás pedir permiso

Incapacidad total permanente y desempleo

Si a causa de esta incapacidad pierdes tu empleo, puedes cobrar la prestación por desempleo y, después de esto, la pensión. Pero en este caso no son compatibles.

Si, por el contrario, mientras estás cobrando la pensión también estás trabajando y, de ahí a un tiempo, pierdes tu empleo, sí podrías cobrar la pensión y la prestación por desempleo, ambas a la vez.

Es decir, para que la pensión y la prestación por desempleo sean compatibles, debes haber estado cobrando la pensión y trabajando a la vez antes de quedarte en el paro.

Por otro lado, cuando te llegue la edad de jubilación, puedes escoger entre seguir cobrando la pensión por incapacidad o solicitar la jubilación. No es automático: para cobrar la pensión de jubilación tienes que solicitarla, de lo contrario, seguirías cobrando la pensión de incapacidad. Lo mejor es que, cuando llegue este momento, consultes qué te viene mejor. Tienes que tener en cuenta, por ejemplo, que si tienes reconocida una incapacidad total cualificada, ésta no sufre retenciones en el IRPF.

Incapacidad permanente absoluta

Con la incapacidad permanente absoluta no puedes desarrollar ninguna actividad laboral, es decir, se pierde la capacidad de trabajar, sea cual sea la actividad.

Debe reconocértela el Instituto de la Seguridad Social (INSS), mediante un grupo que valora las incapacidades. Da lo mismo que haya sido provocada por una enfermedad o accidente ocumún o por una enfermedad o accidente laboral; no obstante, si se trata de accidente o enfermedad común, debes cumplir ciertos requisitos:

– Si tienes menos de 31 años: tienes que haber estado cotizando durante un tercio (1/3) del tiempo desde que cumpliste 16 años hasta el momento.
– Si tienes más de 31 años: debes haber estado cotizando durante un cuarto (1/4) del tiempo desde que cumpliste 20 año hasta el momento. Un quinto (1/5), por lo menos ha tebido que ser durante los últimos diez años y debes tener, por lo menos, 5 años cotizados

Si trabajas a jornada parcial, a los días trabajados hay que aplicarles un coeficiente de parcialidad. Es decir, cada día trabajado no se computará como día cotizado. Si te encuentras en esta situación, ponte en contacto con el sindicato, para analizar tu caso. Más información en el sitio web de la Seguridad Social.

¿Cuánto se percibe?

Se trata de una pensión mensual. La cantidad es según la base reguladora y un porcentaje. Por lo general, suele ser el 100% de la base reguladora. Esta base se calcula según tu edad y la razón de la incapacidad (es decir, si ha sido provocada por una enfermedad o accidente común o si por una enfermedad o accidente laboral).

En los casos de enfermedad o accidente laboral, la cantidad puede ser aumentada en u 30% o 50%, si ha sido resultado de un incumplimiento de las normas de seguridad y salud laboral por parte de la empresa. Este sobrecargo correría a cargo de la empresa.

Si tienes la edad de jubilación, pero no cumples los requisitos necesarios, sería como si te jubilases con la cotización mínima, es decir, percibirías el 50% de la base reguladora.

Si se ha producido por enfermedad o accidente común, percibirías 14 pagas y, si ha sido por enfermedad o accidente laboral, 12 pagas (con las dos pagas extra prorrateadas).

Los mínimos para el 2020 son los siguientes:

– Con cónyuge a tu cargo: 11.807,60 euros anuales / 843,40 euros mensuales
– Si no tienes cónyuge (unidad familiar unipersonal): 9.569 euros anuales / 683,50 euros mensuales
– Si tienes cónyuge, pero no a tu cargo: 9.081,80 euros anuales / 648,70 euros mensuales

Gran invalidez

En esta situación no se puede trabajar (como en la incapacidad permanente absoluta), pero, además, es necesaria la ayuda de otra persona para el día a día: levantarse, moverse, vestirse…

En este caso, a la pensión mensual se le suma un complemento para poder pagar esta ayuda.

Requisitos de cotización

Igual que en los demás casos de incapacidad permanente, esta situación puede haber sido provocada por una enfermedad o accidente común o por una enfermedad o accidente laboral. Y, también como en los otros casos, si ha sido por enfermedad o accidente laboral no hay ningún requisito de cotización, pero sí los hay en los casos de enfermedad común o accidente no laboral:

– Si tienes menos de 31 años: tienes que haber estado cotizando durante un tercio (1/3) del tiempo desde que cumpliste 16 años hasta el momento.
– Si tienes más de 31 años: debes haber estado cotizando durante un cuarto (1/4) del tiempo desde que cumpliste 20 años hasta el momento. Un quinto (1/5), por lo menos ha tenido que ser durante los últimos diez años y debes tener, por lo menos, 5 años cotizados.

¿Cuánto se percibe?

La cantidad de la pensión es la misma que percibirías por incapacidad total o absoluta, pero se le añadiría un complemento. Este complemento sería un 45% de la cotización mínima vigente en el momento más un 30% de la cotización última de la trabajadora o trabajador (por contingencias comunes o profesionales, según cuál haya sido la razón de la incapacidad). En todo caso, la cantidad de este complemento no puede ser menor que el 45% de la pensión.

Los mínimos para el 2020 son los siguientes (incluido el complemento):

– Con cónyuge a cargo: 17.711,40 euros anuales / 1.265,10 euros mensuales
– Sin cónyuge (unidad familiar unipersonal): 14.354,20 euros anuales / 1.025,30 euros mensuales
– Si tienes cónyuge, pero no está a tu cargo: 13.623,40 euros anuales / 973,10 euros mensuales